Qué es Dilo y cómo se usa
La guía completa: qué hace, qué frases entiende, por qué no es un calendario y en qué se diferencia de las demás agendas. Si has llegado buscando «qué es Dilo», la respuesta corta está en el recuadro de aquí abajo.
Dilo es una agenda de bloques de tiempo que se rellena hablando. Dices una frase con la hora y la tarea —«de 9 a 9:30, barrer»— y aparece el bloque en tu día. Cuando el bloque termina, la app te pregunta qué pasó: si lo hiciste, si lo mueves o si lo cancelas. De esas respuestas salen unas estadísticas que ninguna otra agenda tiene, porque ninguna otra pregunta. Funciona en el navegador, sin crear cuenta, en español, inglés, portugués y francés, y cuesta 9 dólares al año.
El problema que resuelve
Abre tu calendario ahora mismo. Vas a ver reuniones, citas médicas y quizá algún cumpleaños. Es decir: cosas cuya hora la puso otra persona.
Y ahora piensa en lo que llevas semanas sin hacer. Llamar al banco. Pedir cita en el dentista. Responder ese correo que da pereza. Ordenar los papeles. Esas tareas no están en el calendario y nunca lo estarán, porque nadie te está esperando al otro lado. No tienen hora porque nadie te obliga a ponérsela.
Un calendario sabe cuándo es tu reunión. No sabe cuándo vas a llamar al banco. Y sin cuándo, la tarea no existe: solo pesa.
La lista de tareas tampoco lo arregla, porque una lista responde qué y nunca responde cuándo. Por eso las mismas tres líneas llevan tres semanas ahí, mirándote. Cada vez que abres la lista pagas otra vez el coste de decidir por dónde empezar, y decidir cansa más que hacer.
Dilo existe para ese hueco concreto: convertir «tengo que hacerlo» en «lo hago mañana de 10 a 10:15». Y hacerlo tan barato en esfuerzo —una frase dicha en voz alta— que no valga la pena posponerlo.
Cómo funciona, en tres pasos
- Dices la frase Pulsas el micrófono y hablas normal, como se lo dirías a alguien. No hay campos que rellenar ni menús de hora. Si prefieres escribir, o si tu navegador no tiene dictado, escribes la misma frase. Mañana de 10 a 10 y cuarto, llamar al banco→ Llamar al banco · mañana, 10:00 – 10:15
- Confirmas lo que entendió Antes de crear nada, Dilo te enseña cómo ha interpretado la frase: el título, el día y las horas. Si algo está mal, lo corriges ahí. Esta vista previa es a propósito el único filtro que hay, y es la razón por la que Dilo no necesita inteligencia artificial para validarse: ya lo estás validando tú, en medio segundo.
- El bloque aparece en el día El día se ve como una cinta vertical continua: lo pintado está ocupado, lo gris está libre. No es una cuadrícula que haya que rellenar, es cuánto día te queda.
Se reproduce sola, sin instalar nada.
Qué frases entiende
La forma recomendada es cuándo primero, tarea al final: [cuándo] de [hora] a [hora], [tarea]. No es obligatoria —el intérprete acepta cualquier orden— pero con la hora delante el título es sencillamente todo lo que viene después, y deja de importar que la tarea lleve números («llamar al 902», «revisar el capítulo 3»).
| Lo que dices | Lo que agenda |
|---|---|
| De 9 a 9:30, barrer | Hoy, 09:00 – 09:30 |
| De 9 a 9 y media, barrer | Igual: entiende «y media», «y cuarto», «menos cuarto» |
| Mañana de 10 a 11, redactar el informe | Mañana, 10:00 – 11:00 |
| El viernes de 6 a 7 de la tarde, gimnasio | El próximo viernes, 18:00 – 19:00 |
| El 5 de agosto de 9 a 10, dentista | Ese día concreto, 09:00 – 10:00 |
| Todos los días de 6 a 7, gimnasio | Una rutina que reaparece cada día |
| De 3 a 4 de la tarde, revisar el capítulo 3 | 15:00 – 16:00, y el «3» del final no se confunde con una hora |
Los marcadores explícitos —«de la mañana», «de la tarde», «de la noche», «pm», o decir la hora en formato de 24 horas— mandan siempre. Si los dices, no hay nada que adivinar.
Cada idioma tiene su propia gramática, escrita entera y por separado. No hay un motor común traducido: el español entiende «y media» y el francés entiende «et demie» porque están programados aparte. Es más trabajo, y a cambio tocar un idioma no puede romper otro.
Cómo decide la hora cuando no la aclaras
Este es el detalle que más sorprende a la gente que prueba Dilo, así que conviene explicarlo entero. Hay dos reglas y son deterministas: siempre hacen lo mismo.
Regla 1 · La próxima vez que esa hora ocurra
Si dices una hora sin aclarar mañana o tarde, Dilo la resuelve a la próxima ocurrencia futura. Nadie agenda en el pasado.
(son las 15:00) De 9 a 9 y media, estirar→ 21:00 – 21:30, porque las 9 de la mañana ya pasaronSi ninguna de las dos lecturas cabe ya hoy, el bloque pasa a mañana sin preguntar. Y si el final queda antes del principio, se empuja doce horas para que el bloque tenga sentido.
Regla 2 · La línea de las cuatro de la madrugada
Cuando dices un día futuro explícito, la hora actual ya no sirve de referencia: mañana a las diez de la noche todavía no ha pasado, y a las diez de la mañana tampoco. Ahí el desempate lo pone una línea imaginaria en las 04:00: por encima se entiende por la mañana, por debajo se entiende por la tarde.
Mañana de 5 a 6, ejercicio→ 05:00 – 06:00, de la mañana Mañana de 3 a 4, revisar cuentas→ 15:00 – 16:00, de la tardeSuena arbitrario hasta que lo usas: quien hace ejercicio a las cinco de la mañana lo hace de verdad, y nadie agenda nada a las tres de la madrugada.
El cierre del bloque
Aquí está la única cosa que Dilo hace y no hace ninguna otra agenda.
Cuando un bloque termina, la app se pone delante y pregunta: ¿qué pasó? Tienes cuatro salidas y todas tardan un segundo:
- Completar — lo hiciste. Queda cerrado y suma a tus estadísticas.
- Reagendar — no pasó, pero sigue vivo. Puedes extenderlo 15, 30 o 60 minutos, mandarlo al siguiente hueco libre, o dictar una hora nueva.
- Cancelar — hoy no. Se cierra sin culpa, pero queda registrado que se canceló.
- Editar — si lo que estaba mal era el bloque, no tú.
Parece un detalle de interfaz y es el producto entero. Sin esa pregunta, una agenda solo guarda intenciones: lo que pensabas hacer el lunes por la mañana. Con esa pregunta, guarda además lo que pasó de verdad, y la diferencia entre esas dos cosas es la única información que puede hacerte planear mejor el mes que viene.
Por qué importa que sea obligatorio
Una revisión de fin de día —que sí tienen otras herramientas— la haces cuando ya no te acuerdas y cuando estás cansado, así que la rellenas a ojo o no la rellenas. La pregunta al terminar el bloque llega en el único momento en que la respuesta es exacta y cuesta un toque. Ese es todo el truco.
Importa también lo que no hace: cancelar el gimnasio del martes no te riñe, no rompe ninguna racha y no mata la rutina. El miércoles el gimnasio vuelve a estar ahí. Un sistema que castiga se abandona en dos semanas.
Los huecos tienen nombre
En una cuadrícula normal, el espacio libre es espacio en blanco: no dice nada. En Dilo, los huecos entre bloques se etiquetan solos —«2 h libres»— y esa etiqueta cambia lo que ves. Ya no miras una agenda con seis cosas, miras cuánto día real te queda.
Cuando dictas algo y no dices cuándo, ese hueco es el sitio evidente donde ponerlo. Y cuando reagendas un bloque que se te ha ido, «al siguiente hueco libre» es una sola pulsación.
Rutinas y excepciones
Lo que dictes como recurrente —«todos los días de 6 a 7, gimnasio»— se guarda como una regla, no como cientos de copias. Eso tiene una consecuencia práctica importante: tocar un día concreto no toca la rutina.
- Cancelas el gimnasio del martes → se crea una excepción de ese martes. El miércoles reaparece.
- Mueves el gimnasio del jueves a las 20:00 → solo ese jueves cambia.
- Quieres terminar la rutina entera → es una acción aparte, con confirmación, y lo que ya cerraste se conserva en las estadísticas.
Lo que miden las estadísticas
Todo lo que ves aquí sale de los cierres de bloque, así que no hay nada que rellenar a mano. Puedes mirar los últimos 7, 30 o 90 días:
- Cumplimiento: qué porcentaje de lo que agendaste acabó completado.
- Tiempo planeado frente a tiempo cumplido, en horas y minutos.
- Por franja del día: dónde cumples y dónde se te cae todo. Casi siempre hay una franja que arrastra el resultado, y casi nunca es la que crees.
- Lo que más cancelas: la lista de tareas que agendas una y otra vez y nunca haces. Es incómoda de mirar y es la más útil de todas.
- Historial de los días cerrados.
Hay un artículo entero sobre qué hacer con estos números: planeado contra real.
Dónde viven tus datos
Dilo es local-first: tus tareas se guardan en el navegador del dispositivo que estés usando, y la frase que dictas se interpreta ahí mismo, sin enviarla a ningún sitio.
- No hay cuentas. Ni usuario, ni contraseña, ni correo obligatorio. No se puede crear una cuenta aunque quieras.
- Sincronizar es opcional. Si quieres la misma agenda en el móvil y en el ordenador, generas un código y lo pones en los dos. Solo entonces viajan el título y el horario de tus tareas a un servidor. Quien tenga ese código ve esa agenda: trátalo como una contraseña.
- Puedes llevártelo todo. Desde Ajustes se exportan todas las tareas a un archivo, y se vuelven a importar.
- Funciona sin conexión. Internet solo hace falta para sincronizar. El dictado por voz sí depende del navegador y puede necesitar conexión.
Cuánto cuesta y qué es gratis
9 dólares por un año de acceso, en un pago único. No es una suscripción: no se renueva sola y cuando pasa el año no se te cobra nada, simplemente vuelve el límite gratuito.
Antes de pagar puedes completar 20 tareas gratis. No son 20 días ni 20 aperturas: son 20 bloques cerrados de verdad. A esa altura ya has visto tus primeras estadísticas y sabes perfectamente si esto te sirve o no.
Lo que se paga son las estadísticas, y hay una razón sincera para contarlo: el valor de este producto se acumula con el tiempo. Un día suelto no dice nada; tres meses de cierres dicen a qué hora rindes y qué tarea llevas cancelando desde marzo.
Devolución en 14 días, sin dar explicaciones.
Dilo frente a las alternativas
Comparación honesta, incluyendo las cosas en las que Dilo pierde.
| Herramienta | Para qué es buena | Dónde se queda corta | Precio anual aprox. |
|---|---|---|---|
| Dilo | Llenar el día en un minuto hablando y cerrar cada bloque | Es solo tu día: no integra el calendario del trabajo ni gestiona proyectos | 9 US$ |
| Google Calendar | Citas con otras personas, invitaciones, compartir | Meter una tarea propia son varios toques, y nunca pregunta si la hiciste | Gratis |
| Structured | Ver el día como una línea de tiempo; muy cuidada | Se planea a mano, toque a toque, y no hay cierre de bloque | ~20 US$ |
| Tiimo | Planificador visual pensado con la comunidad neurodivergente | Precio muy por encima, y sigue sin registrar lo planeado contra lo real | ~80 US$ |
| Sunsama | Ritual de planificación guiado, integrado con el trabajo | Es una herramienta profesional, con revisión solo al final del día | ~200–260 US$ |
| Motion | Que una IA coloque tus tareas sola | Si decide la máquina, nunca aprendes cuánto tardas tú | Alto |
| Todoist / la app de Notas | Apuntar rápido lo que se te ocurre | Responden «qué», nunca «cuándo». Es el problema del que hablamos arriba | Gratis o bajo |
Los precios de terceros son aproximados y de referencia a mediados de 2026; confírmalos en su sitio.
Y una cosa que Dilo no reclama como diferencia: agendar por voz. Eso ya existe en varias apps. La voz no es el producto, es la puerta de entrada — lo que hace viable llenar un día entero sin cansarte. Lo que no existe en ningún otro sitio es la pregunta del final.
Para quién es y para quién no
Encaja bien si…
- Tu problema no es acordarte de las cosas, sino no darles hora nunca.
- Tu día lo llenan tareas propias, no reuniones ajenas: estudias, opositas, trabajas por tu cuenta o llevas una casa.
- Te agota configurar herramientas y quieres algo que funcione el primer día.
- Quieres saber de verdad cuánto tardas en las cosas, no cuánto crees que tardas.
- Hablas español, portugués o francés y estás harto de que todo esté pensado en inglés.
No encaja si…
- Necesitas que se sincronice con el calendario de tu empresa o gestionar tareas de un equipo.
- Buscas un gestor de proyectos con subtareas, etiquetas y dependencias.
- Quieres que una IA planifique por ti: aquí decides tú y la app solo te toma la palabra.
- Necesitas avisos infalibles con la app cerrada. La web tiene límites reales aquí; instalarla en la pantalla de inicio ayuda, pero conviene saberlo antes.
Artículos para sacarle partido
Preguntas frecuentes
- ¿Qué es Dilo, exactamente?
- Una agenda de bloques de tiempo que se rellena hablando. Dices una frase con la hora y la tarea y aparece el bloque en el día. Al terminar cada bloque, la app pregunta qué pasó. Funciona en el navegador, sin cuenta, en cuatro idiomas.
- ¿En qué se diferencia de Google Calendar?
- Un calendario está hecho para citas con otras personas. Dilo está hecho para las tareas que solo dependen de ti y a las que nunca les pones hora. Además pregunta al terminar cada bloque si lo hiciste, cosa que ningún calendario hace.
- ¿Usa inteligencia artificial?
- No. La frase se interpreta con una gramática escrita a mano, distinta para cada idioma. Por eso responde al instante, funciona sin conexión y la frase no sale de tu dispositivo. Antes de crear la tarea siempre ves una vista previa de lo que ha entendido.
- ¿Necesito hablar de una forma concreta?
- No, pero ayuda decir el cuándo primero: «mañana de 10 a 11, informe». Así el título es todo lo que va detrás y no importa que la tarea lleve números.
- ¿Y si mi navegador no tiene dictado?
- Escribes la misma frase y pasa exactamente lo mismo. El dictado no existe en todos los navegadores, así que escribir no es un añadido: es un camino de primera clase.
- ¿Puedo planificar mañana esta noche?
- Sí, y es la forma recomendada de usarlo. Di «mañana de…» y los bloques se colocan en el día siguiente.
- ¿Cómo se hace una rutina?
- Dictando la repetición: «todos los días de 6 a 7, gimnasio». Se guarda como regla, no como copias, así que cancelar o mover un día concreto no afecta a los demás.
- ¿Hay que crear una cuenta?
- No, y no se puede. Las tareas viven en tu navegador. Para ver la misma agenda en dos dispositivos generas un código de sincronización y lo pones en los dos.
- ¿Funciona sin conexión?
- Sí. Internet solo hace falta para sincronizar entre dispositivos. El dictado por voz depende del navegador y puede necesitar conexión.
- ¿Se puede instalar en el móvil?
- Sí, se añade a la pantalla de inicio como una aplicación normal, en iOS y en Android. En iPhone, además, es la única forma de que los avisos lleguen bien.
- ¿Cuánto cuesta?
- Nueve dólares por un año, en un pago único que no se renueva solo. Antes hay 20 tareas completadas gratis. Devolución en 14 días sin explicaciones.
- ¿Qué pasa con mis tareas cuando venza el año?
- Se quedan donde siempre han estado, en tu dispositivo, y puedes exportarlas cuando quieras. Lo que vuelve es el límite gratuito.
- ¿En qué idiomas está?
- Español, inglés, portugués y francés, cada uno con su propia gramática completa e independiente, no con una traducción del mismo motor.
- ¿Sirve para el TDAH?
- Está pensado para el problema de no darle hora a las tareas, que es común en el TDAH, pero Dilo no es un producto sanitario ni sustituye a ningún tratamiento. Lo que aporta es bajar a una frase el coste de agendar, y cerrar cada bloque para tener registro de lo que pasó.
- ¿Qué significa «Dilo»?
- Es el imperativo del verbo decir en español: dilo, dilo en voz alta. La frase de la marca es «Dilo y queda agendado».
Sin registro. Las primeras 20 tareas son gratis.